Mi aventura con el inglés.

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libros_ingles

¿Cuantas veces me habré propuesto aprender inglés?.

He pasado por muchas fases. Siempre he pensado que la culpa de no saber inglés la tenía la falta de medios de los que disponía.

Recuerdo el primer programa que salió en televisión para aprender inglés, Follow me. Ya en aquella Francis_Matthews
época el nombrecito traía su guasa. Los más graciosos lo leían literalmente para que dijese soeces. Este programa lo presentaba un señor típico inglés llamado Francis Matthews. Me encantaba el programa. Lo veía como si con eso fuera suficiente para aprender inglés.

Está claro que no aprendí nada, solo me quedé con la cabecera. “Hello, I am Francis Matthews, follow me”. Y ahí quedó todo. Pero este programa se quedó grabado en mi subconsciente.

Aunque todos los personajes eran de los años 70, esto no fue ningún problema para que la BBC sacara el curso por fascículos una y otra vez, hasta la saciedad. En una de esas reediciones decidí que debía de hacerme con todos los coleccionables junto con sus respectivos Dvds. Empecé comprando el primer fascículo, a la semana siguiente el segundo, etc, hasta que el kiosquero empezó a fallar y no siempre los tenía. Mi colección se estaba quedando coja, me faltaban fascículos, así que sin más, dejé de comprarlos.

Otra vez perdí el tren de aprender inglés y todo por culpa del señor kiosquero.

Pasó el tiempo y de nuevo tenemos a la BBC publicando su incombustible curso de inglés. Dios mío!, a esto se le llama amortizar el material y lo demás es tontería. Lo hacía a través de periódico El País. Esta era la mía, ahora o nunca. Compraría el periódico todos los domingos hasta que concluyera mi curso, costase lo que costase. ¿Qué decis, lo conseguí o no lo conseguí?. Que si hombre, que esta vez los conseguí todos. Ahora ya no tenía excusa para no aprender inglés.

Pero claro, no todo iba a ser así de sencillo. Entonces se me ocurrió que no era cómodo estudiar inglés con tanto fascículo suelto. Un total de 30 cuadernillos independientes, que poco práctico!. Así que lo que debía hacer era encuadernarlos.

Esto se convirtió en uno de mis famosos proyectos. La cosa no era moco de pavo. Debía quitarle las grapas a todos los cuadernillos y cortarlos para que me los pudieran encuadernar, poniéndole una espiral, como un cuaderno normal.

Y aunque me gusta el dicho y hecho, no fue cosa de un día. Invertí bastante tiempo. Pasaron los meses y por fin fui capaz de llevar todos los cuadernillos a encuadernar. Cuando los recogí de la copistería estaba contentísima, veía una luz al final del túnel, por fin aprendería inglés.

Por un tiempo llevé a todas partes mis super cuadernos tochacos, estudiaba en el metro, en casa, veía los dvd. Todo parecía ir bien. Hice mis cálculos, si el curso tenía 30 capítulos y estudiaba 1 capítulo cada dos días, en dos meses ya sabría inglés. Esto me motivó bastante, pero a medida que fui avanzando me di cuenta de que no sabía un pimiento, que aunque me estudiara esos 30 capítulos, no iba a ser suficiente y pensé´, ¡pues vaya mierda de curso!.

Mi gozo en un pozo. En pocas semanas abandoné mi aventura con el inglés.

No os preocupeis porque aquí no queda la cosa. Nunca es tarde si la dicha es buena.

Salieron los canales privados y con ellos el canal de inglés del señor Vaughan.

VaughanEsto fue un descubrimiento. De nuevo caí en la trampa. Me hice un nuevo propósito, escucharía, vería, oiría Vaughan a todas horas. Conseguí las frases de Vaughan, esas que una señorita pronuncia en inglés y otra traduce al español. Me las metí en el ipod y las iba escuchando por la calle, en el metro, hasta que la cabeza se me quedaba embotada.

En el coche me sintonicé la frecuencia del canal Vaughan y lo iba oyendo de camino al trabajo, al recoger a los niños, cuando iba a la compra. Se acabó Kiss Fm, solo escucharía Vaughan.

Cuando llegaba a casa me ponía el canal de televisión de Vaughan.

Todo esto podría hacer pensar que por fin conseguí mi objetivo de aprender inglés. ¡Qué equivocados estáis!. Lo que conseguí es cogerle una tirria horrible al señor Vaughan. Sobreempacho, me diagnosticó el doctor. Me recomendó descanso de Vaughan por un tiempo. Vale…, no me lo recomendó, fui yo solita la que tuve que salir del bucle en el que me había metido.

Pasé del todo, al nada.

Pero no os preocupéis porque ese no fue el final, todavía quedaría otro intento.

La solución estaba en la música, lo vi claro. Debía escuchar canciones de letra fácil e intentar entenderlas y cantarlas. Esta fase me gustó bastante más, pero en mi casa no pensaron lo mismo. Aunque me ponía los cascos para escuchar las canciones, cuando llegaba el momento de cantarlas se me oía igualmente y no dejaba ver la tele a los demás miembros de la familia. Tengo que decir que conseguí aprenderme un par de canciones bastante bien, aunque no tengo ni idea de lo que decían.

Y el último intento por aprender inglés vino de la mano de la profesora particular de inglés de mis hijos. Pensé que ya que venía a darles clase a ellos, podía darme a mi también una hora a la semana y eso que me llevaba.

Algo mejoré, hasta que mis hijos me quitaron esa hora para tenerla ellos y he vuelto al na de na.

¿Que si se inglés?, very well Manuel, efectiviwonder.

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  1. Me acuerdo en el instituto de un profesor de inglés que nos ponía también canciones escogidas previamente que, con un conocimiento básico, se podían entender muy bien; un ejemplo era Hotel California de Eagles

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  2. Lo de saber un idioma es muy difícil, sobre todo porque los españoles estamos a años luz de otros países en cuanto a educación. Yo lo llevo estudiando desde que tengo uso de razón, he salido al extranjero a estudiar y a trabajar y no me considero bilingüe, pero entiendo perfectamente tu obsesión porque es un idioma con el que puedes ir a dónde quieras. Si realmente lo tienes claro, yo te aconsejo cursos de inmersión (son muy caros) pero merecen la pena.
    Me ha encantado tu reflexión.
    http://www.treintamasdiez.com

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  3. Yo también veía al de follow me, ya no me acordaba de él, me ha hecho mucha gracia y el señor Vaughan estoy de acuerdo contigo, es un pelmazo. Ver pelis en versión original también ayuda algo y hay una página que se llama VOA que es de noticias americanas que está bastante bien, tiene un apartado dedicado a los que quieren aprender inglés.

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    • No he mencionado que también he pasado por la fase de ver series y programas en versión original. Estuve un tiempo viendo a los “reforma casas” en inglés. Al final me centraba en cómo le iba quedando la casa y ya ni escuchaba lo que decían. No tengo remedio. Me falta constancia. Aun así, nunca daré este asunto por perdido.

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  4. Jajajajaja, encantadora tu entrada, me ha hecho mucha gracia… (después del susto del ojo, que es lo primero que he visto, jijiji).
    Mis hijas me decían, no hace muchos años, que por qué no estudiaba inglés, y yo siempre les he contestado lo mismo: Si me trabuco en español ¡imaginaros en otro idioma!.
    En fin, que me ha gustado mucho tus intentos con el wuachi wuachi…

    ¿Pero otra vez me pide que me identifique tu blog?, jajajaja

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    • A lo mejor se más inglés del que creo. La información se va guardando en el cerebro, pero el cerebro no sabe que lo sabe. Si me encontrase en una situación comprometida, donde tuviese que usar el inglés para salir de un apuro, seguro que me saldrían las palabras como por arte de magia.
      Bs.

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  5. Vaya aventura, está claro que después de todo ese periplo desde bien jovencita, sabrás mas inglés del que crees, cómo bien apuntas.
    Has probado a ver películas en inglés con tus hijos? Prueba a cogerlas de la biblioteca mas cercana y buen weekend!

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  6. Ya has dejado las clases que te daba la profesora de tus hijos?. Yo como madre he sufrido eso, pelis en inglés, canciones y lo peor era oírla cantar ,canta fatal, tu sigue intentándolo, al final lo consigues que lo se yo:)

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  7. Aprender de verdad un idioma es dificilísimo, además a los españoles nos cuesta un montón. A mí me dan mucha envidia esos extranjeros que en seguida empiezan a “chapurrear” el castellano…
    Sensi, tu historia demuestra empeño y ganas, no deberías abandonar, y creo que lo mejor sería seguir con la profe de tus hijos 🙂

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    • No he abandonado, lo sigo teniendo presente, lo que pasa es que a veces me dan arrebatos fuertes y me pongo a muerte.
      Se me ha olvidado comentar mi época de nintendo. Tenía un juego de inglés para la nintendo portátil y estaba todo el tiempo dale que te pego. Dios mío, cada vez que me paro a pensar me acuerdo de más cosas que he hecho en pro del habla inglesa.
      Lo que más rabia me da es estar en una reunión donde todos hablan inglés y no poder soltar alguna de mis gracietas. Al final quedo como una que está ahí, que habla poco y que no se sabe cómo es, pero que sonríe mucho.

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  8. Mira que te le he dicho veces Sensi! Lo tuyo es el francés! Es lo que se te da bien, tienes una pronunciacion perfecta sin haber tocado un libro! Tanto esfuerzo en el inglés para nada! Te has equivocado de lengua 😉

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