Pincher tiene un plan

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De todos es conocido el sentido del humor de Pincher y sus múltiples facetas artísticas. Pues bien, un día estuvimos hablando de planes, de iniciativas, de proyectos en general y surgió la idea de hacer un calendario.

Todo el mundo tiene su propio calendario, los bomberos tienen el suyo, los policías también y Pincher estaba deseando tener el suyo propio.

Puede que la idea original partiera de él, pero yo le he ayudado con el montaje. Así que sin más dilación, os mostramos la primera página del calendario, el mes de enero.

Os cuento un poco la idea general. Se trata de un calendario de pared donde Pincher posa por voluntad propia. En algunos meses sale solamente él y en otros meses aparece acompañado por alguno de sus inseparables amigos de juego. Como la amiga tortuga rosa y la ballena azul son amigos recientes, no salen en este calendario de 2018 que se lleva fraguando desde principios de año.

En cada foto, tiene una pequeña conversación. En el caso en el que sale solo la tendría con el espectador y donde sale acompañado pues con el amigo correspondiente.

Otra peculiaridad del calendario es el mensaje que acompaña cada mes, que puede ser motivador o simplemente ser una pequeña reflexión.

No olvidemos que Pincher es un cachondo y todo se lo toma a guasa. No iba a ser menos en este calendario.

En breve, podréis comprar este maravilloso calendario si así lo deseáis, todavía estamos ultimando algunos detalles antes de ponerlo a la venta. Os adelanto que no será caro.

Y nada más que añadir, espero que os guste tanto como a Pincher y a mi, le hemos dedicado tiempo y mucha ilusión. Pincher dice que él le ha dedicado más tiempo, ¡buah!, ya no sabe cómo adjudicarse más méritos.

 

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Verano. Look-94. Por los aires

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No se si recordareis el video que grabé tiempo atrás, saltando en una cama elástica. Pincha aquí si lo quieres recordar. Nunca lo había hecho y me resultó una experiencia muy liberadora, aunque solo fuera capaz de dar unos saltitos de nada.

Pues bien, resulta que ahora tenemos una cama elástica en casa, o sea, que es el momento de aprender a hacer algo más que dar saltitos. Voy a ver si me pongo a ello y soy capaz de dar alguna voltereta, aunque se que no es nada fácil y menos para una señora de cierta edad.

Mientras me atrevo o no a practicar volteretas, os adelanto un par de fotos con el look de hoy, un look con mucho movimiento y no precisamente por que lleve una falda con volantes.

Me acabo de dar cuenta de que llevo prácticamente la misma ropa que cuando grabé el video, otro pantalón verde y otra blusa blanca, se ve que es la ropa que me inspira a saltar en cama elástica. Cuando la compré nadie me dijo que tuviese esas propiedades, voy a tener que analizar este asunto en profundidad, es un caso claro para el señor Iker.

Buen fin de semana.

 

Verano. Look-93. Mochila a rayas

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¿Otro bolso más?, si otro bolso, qué pasa, ¿acaso tu no tienes más de 20 bolsos?, ¿no?, ah!

Pero es que este bolso no es un bolso cualquiera, es un bolso mochila “¿Dónde está mi mochilaaaa?, como diría Pocholo.

No se si confesar que realmente, el bolso mochila no es nada cómodo. Te lo colocas a la espalda, eso parece cómodo, puedes llevar las dos manos libres, hasta ahí todo bien, pero la cosa se complica cuando intentas pagar en el supermercado a la vez que metes las cosas en bolsas. En un bolso de colgar la cosa es fácil, sacas la cartera y cuando terminas de pagar metes el monedero de cualquier manera en las profundidades del bolso y ya está, ya te encargarás después de encontrarlo. Pero cuando se trata de un bolso mochila, éste no se queda en posición vertical, si no que tiende a cabecear hacia adelante, como queriendo enseñar a todo el mundo lo que llevas dentro y la operación “llenar bolsas” con un bolso cabezón es delicada, porque hay riesgo de que, en una maniobra de “me agacho para llegar al fondo del carro”, se te salga algo del bolso, como el móvil, las llaves, el pañuelo de mocos, la escritura de la casa, los juguetes del niño, o lo que llevéis cada cual en vuestro bolso, que no me voy a meter yo ahí.

Yo suelo llevar lo imprescindible: la agenda, un cuaderno para hacer listas, dos bolsas de tela dobladas, un paquete de pañuelos, el monedero de las tarjetas, el monedero del dinero, el protector labial, otro protector labial porque a veces pienso que no llevo ninguno, las llaves, el móvil, mogollón de tickets por clasificar (los de devolver cosas, los de tirar, los de los descuentos que nunca llego a usar, los del super para comprobar en casa que la cajera no me ha timado).

Que esa es otra, para qué querré comprobar el ticket en casa, ¿no será mejor hacerlo in situ?, porque qué voy  a hacer si encuentro un error, ¿volver al super para reclamar? No lo he hecho en la vida, no porque no me guste reclamar las injusticias, sino porque volver después de descargar el coche lleno de bolsas y colocar cada cosa en su sitio, te deja fuera de combate, como para tener ganas de ir a reclamar lo mío.

Bueno, creo que después de esta disertación acerca de los bolso mochila, estaréis deseando haceros con uno y ahora viene la pregunta del millón:

¿Por qué narices te has comprado el dichoso bolso?

Pues te lo voy a decir, porque me gustó muchísimo y porque no te he contado lo mejor, este bolso mochila también tiene una tira para llevarlo como bolso de colgar al hombro.

¡Pum!, ¡toma!, ¿cómo te has quedado?, ¿cómo te has quedado?, impresionado, ¿verdad?, al final va a ser que no soy tan tonta como pensabas, ¿eh? No hace falta que contestes.

Así que solo me queda decir:

¿Dónde está mi mochilaaaaaa?

Cómo destruir documentos confidenciales de forma casera

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Seguro que más de una vez habréis acumulado montones de papeles del banco, facturas, cartas de hacienda, en fin, documentos en los que aparecen vuestros datos personales, nombre, DNI, dirección, número de cuenta, etc.

Y un día os levantáis con una obsesión inusitada por la limpieza y el orden, y queréis deshaceros de todos esos papeles que acumulan polvo y ocupan un sitio muy valioso, que podría estar destinado por ejemplo a…. montones de papeles venideros.

Pues bien, os traigo la solución, una manera muy sencilla para destruir documentos confidenciales sin morir en el intento. Seguro que estás pensando que te voy a sugerir una de esas máquina que engullen papeles y los hace tiras. Pues te equivocas. No voy a negar que me encantan esas máquinas y que me gustaría tener una en casa, pero no es el caso, no la tengo, no la voy a comprar y punto.

Tampoco os voy a sugerir que utiliceis unas tijeras para cortar en mil pedacitos todos los documentos. Sería una opción, pero estamos hablando de destruir una cantidad importarte de papeles y eso nos llevaría bastante tiempo y esfuerzo. Empezarías con muchas ganas, cortando las hojas en 50 trozos, luego te darías cuenta de que el montón destruido es bastante más pequeño que el que te queda por destruir, e intentarías cortar más hojas a la vez hasta que las tijeras empezaran a fallar, ya sabes, ese momento en el que las tijeras se te clavan en los dedos y te dejan unos surcos que parecen el Gran Cañón.

Total, que después de llevar un buen rato cortando documentos y con los dedos y las tijeras destrozados, dejarías el montón para otro día, y ya sabes lo que significa eso, que puede que pase otro año más hasta que te levantes con la obsesión del orden y la limpieza.

Otra opción muy atractiva, pero totalmente descartable, sería prenderle fuego a todos esos malditos papeles. Se me pasó por la mente, pero jugar con fuego es peligroso y además no dispongo del típico bidón que sale en las películas, ese en el que los mendigos se calientan las manos en invierno, ideal para una quema controlada de papeles.

Así que, después de barajar todas las opciones, llegué a la siguiente conclusión:

poner a remojo los documentos.

Hombre, no es una opción muy peliculera, no queda nada bien que en mitad de una operación de espionaje de la CIA, de repente el jefe diga, “hay que destruir todos los documentos, metedlos en la bañera”. Perdería todo el glamour. Para ellos siempre en mucho más fácil poner un par de bombas y solucionado.

Pero como nosotros somos más de andar por casa, creo que el agua es una buena solución. Dejas a remojo todos los documentos y al día siguiente tendrás puré de papel.

Si, has leído bien, al día siguiente, no es una cosa instantánea. No me dirás ahora, que has podido guardar todos esos documentos durante más de un año y ahora no vas a poder aguantar un día para ver cómo se deshacen solos, no seas así.

El resultado es este:

Hasta podrías usarlos para hacer manualidades, una muñeco, una careta o vete tu a saber.

Una vez que los tienes con esta pinta, los puedes escurrir y meter directamente en una bolsa para llevarlos al contenedor de papel o los puedes convertir en bolas para tirarlas con mayor comodidad, tal que así:

¿Qué te ha parecido el invento?, a mi me parece que es una gran opción, lo que no entiendo es por qué no lo he hecho antes, todavía tengo los surcos en las manos de la última vez que usé las tijeras.

No se lo cuentes a los de la CIA, que lo mismo dejan de usar bombas, por lo de ahorrar en el presupuesto, y empiezan a comprar barreños.

La vuelta al cole de Pincher

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¿Es que Pincher va al colegio?, hombre…, pues no, pero septiembre es el mes de los nuevos proyectos, de cargar las pilas y comprar cuadernos nuevos. Como a Pincher no le interesan los cuadernos lo más mínimo, aunque puede que no le haga ascos a un buen lápiz, he pensado que le haría ilusión estrenar muñecajos. Después del verano, los pobres muñecos habían quedado muy perjudicados, la gallina ya no tenía patas, la pelota con ojos había perdido los ojos, todos estaban llenos de pinchos y pajotes imposibles de quitar a no ser que tuvieras la paciencia de un santo y no es el caso.

Así que hoy he ido a una tienda de mascotas y le he comprado una especie de tortuga con orejas y una ballena. Atentos a la cara de Pincher.

Cuando está en modo defensa, no es capaz de mirarte a la cara, lo hace de soslayo. O sea, le compro yo el muñeco y el chaval tiene las santas narices de decirme que mucho cuidadito con él, que la tortuga es suya y solo suya ¡Valiente pelagatos!

La cuestión es que le ha encantado. A la ballena no le ha hecho ni caso por el momento, pero a la tortuga no la deja ni a sol ni a sombra. El dueño de la tienda me ha dicho que normalmente a nuestras mascotas les suele gustar el muñeco que más nos gusta a nosotros, por aquello de la energía que transmitimos o puede que porque decimos: ¡mira Pincher, qué muñeco tan chulo te he traído! Es otra teoría.

Podemos decir que Pincher ya ha inaugurado septiembre, empieza el curso con energía y con muñecos relucientes.

  • ¡Pincher!, no le tires tanto de las orejas que se las vas a arrancar
  • ¡Pincher!, cuidado con la cola
  • ¡Pincher!, los ojos no, que es nuevo

Bueno, a ver cuánto le duran.

 

Verano. Look-92. Vuelven los 80

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¡Ah!, ¿pero que algún día se fueron los 80?, yo ni me he enterado.

Hola a todo el mundo, no voy a ser como Fray Luis de León diciendo aquello de “cómo decíamos ayer”, porque ha llovido bastante desde la última vez que escribí, pero tampoco voy a contaros mis memorias, intentaré encontrar el término medio.

Para empezar, hablemos un poco de este look.

Seguro que más de una vez os he manifestado mi obsesión por los pañuelos, me gustan de todas las clases, los enormes tipo manta, los pequeños tipo azafata, los hippies, los suaves y escurridizos que por muy fuerte que te hagas el nudo al final terminan por el suelo, en fin, todos.

Resulta que esta temporada han vuelto las bandanas, esos pañuelos que en los 80 llevábamos para sujetar el pelo, para adornar una coleta, como cinturón, como pulsera o incluso en el cuello. No guardo ningún pañuelo de aquellos años, así que he tenido que comprarme uno. Por ahora solo lo tengo en rojo, pero ya veremos si continuo ampliando la gama.

El otro día me lo puse en el cuello y hoy ha tocado en la muñeca. Ha sido ponérmelo y retroceder en el tiempo. Han venido a mi, todos los recuerdos de aquellos años, las pintas que llevábamos, los pendientes grandes y el pelo rizado.

Me encantaba llevar pañuelos en la frente, con los que me ganaba algún que otro mote, como tortuga ninja o rambo, cosa que no me disuadía en absoluto, no puedo decir que me gustara, pero tu vida no puede depender de lo que digan los demás.

Es cierto que la moda siempre vuelve, pero nunca lo hace exactamente igual, así que esta ha sido mi interpretación de los 80 con ropa del 2000.
Tengo que comentar el bolso, es ideal de la muerte. Lo vi en Habana&Tay, una tienda que me encanta y que descubrí cuando vivía en mi antiguo barrio. No puede resistirme. Creo que es difícil de combinar, por lo menos a mi me lo parece, pero en cuanto me lo pongo, me siento mucho más joven, así que solo por eso, merece la pena.

Y nada más que decir. Un saludo a todos.

Hola nuevo seguidor

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Quiero saludar a todos los nuevos seguidores a los que he ignorado de mala manera, no intencionadamente, pero eso no cuenta como atenuante. La cuestión es que todo el mundo se merece un poco de atención.

No se si has llegado a este blog por ser amigo del amigo, del amigo, del amigo que sigue este blog, o simplemente has aterrizado por casualidad. Sea como fuere, para agradecerte que seas un nuevo seguidor aún sin conocerme de nada, te voy a devolver el seguimiento, ¿y eso por qué?, y ¿por qué no?, a lo mejor te viene bien un seguidor más en tu blog, a lo mejor te hace ilusión como nos la hace a todos y porque no me cuesta nada, y un bien que no cuesta nada, hay que llevarlo a cabo.

Decidido, voy a devolver todos los seguimientos en señal de agradecimiento. No te prometo comentar y estar activa porque hace ya un año que no llevo el mismo ritmo que antaño, pero el que tuvo, retuvo y de vez en cuando me doy una vueltecita por mi blog, para asegurarme de que sigue vivo, lo riego, le quito las hojas muertas y lo abono un poco, que siempre le viene bien. A veces hasta le meto contenido nuevo, para que no se me marchite del todo.

Gracias a todos los nuevos seguidores y sobre todo gracias a los seguidores de siempre, a los incondicionales, a los que aparecen llueve o nieve.

Hoy me siento algo melancólica, Pincher me lo ha notado, me ha dicho: ¿y estas fotos ahora?, ¿a qué vienen?, yo le he dicho: ¡calla y posa, que parezca que formamos un buen equipo!.

Y nada más por hoy, sed felices, tomad el sol con precaución y disfrutad del buen tiempo.