La tapadera.

Para los que leéis este blog, os voy a hacer una aclaración de lo que vais a encontrar a continuación.

No se si fue Henar la que empezó esta historia, historia que continuó Besta, que prosiguió Amalaidea, que aclaró de nuevo Henar, que matizó Antonio, que detalló Chus y de la que Oscar dio su propia versión. Por alusiones, ahora es mi turno. Voy a dar luz a todas las sombras que hayan podido quedar.

Esta es mi verdad.

latapadera

Todo empezó hace un año, cuando Seguridad Nacional me asignó esta misión. No os puedo desvelar mi verdadero nombre, solo puedo decir que mi nombre en clave es Sensi. Llevo un año infiltrada, estudiando conductas sociológicas, patologías asesinas y actividades delictivas.

Recibí órdenes claras, crear un blog que me sirviera de tapadera y aparentar ser una persona afable y cercana para poder ganarme la confianza de todos aquellos sujetos susceptibles de ser vigilados, observados y analizados. No fue una misión fácil.

  • Señor, cómo me ganaré la confianza de los sospechosos?
  • Para empezar, deberá usted hacer algún posado, eso gusta mucho, dicen nuestros expertos en redes sociales que el postureo tiene muchos adeptos.
  • Pero Señor, yo siempre voy de uniforme, creo que esta misión no es para mi.
  • Usted va a hacer lo que se le mande y si le digo que pose, pues posa.

Con que postureo, se van a enterar de lo que es posar, nada se le resiste al superagente 86.

  • También debería hacer usted alguna actividad ociosa, que sea de interés para los sospechosos, como cantar, bailar, arreglar cosas.
  • Pero Señor, no he cantado en mi vida, está usted seguro de lo que dice?.
  • Si le digo que cante, pues canta, está claro?.
  • Clarinete.
  • ¿Cómo dice?.
  • Digo…, sí Señor.

Pero éste hombre qué se piensa, que soy un mono de feria?. Me parece que con ésta estrategia, más que ganarme la confianza de los susodichos voy a ser el hazmerreir del mundo virtual.

Menos mal que Pincher va a estar conmigo en esta misión.

Su verdadero nombre no es Pincher, se trata del superagente Charlie. Si, aquí todos somos superagentes. Se trata de un perro bien adiestrado, ha recibido el mejor entrenamiento de alto rendimiento en combate, está preparado para inmovilizar a cualquier sospechoso si fuera preciso. Se comporta como un perro normal fuera del trabajo, pero cuando está de servicio, es un arma letal.

Los dosieres a los que hace referencia el señor de la Luna Escarlata, son solo humo, los verdaderos están en mi poder. He ido recabando información a lo largo de todo este año. He llegado a la conclusión de que el cerebro de esta red de asesinos es Henar. Lo supe desde el momento en que la conocí, algo escondía bajo esa apariencia inofensiva. Su socio Chus, también es muy peligroso, carga a sus espaldas múltiples asesinatos, suele llevar el maletero lleno de armas y utensilios punzantes destinados a torturar a sus víctimas.

Fue una suerte conocer a Oscar, una persona amable que gozaba de la confianza de su comunidad. El no lo sabía, pero entre sus seguidores se escondían los sujetos más peligrosos. Al principio sospeché de él, pero finalmente descarté que estuviera implicado.

Y ahora la pregunta del millón. ¿Qué hacía en la furgoneta el día D, con Pincher, Oscar, Lottar, Besta y compañía?. No tengo autorización para decirlo, es alto secreto y está clasificado. Solo espero poder detener a los sospechosos cuanto antes, porque mi jefe me ha sugerido que podría aprender a hacer volteretas en la cama elástica, dice que con eso ganaría muchos seguidores.

Eso si que no, por ahí no paso.