Archivos Mensuales: abril 2016

¿Sabes?.

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Seguimos con los análisis, pero esta vez no analizo una letra o un video, me analizo a mi misma. Es lo que tiene verse en video, que te sacas todos los defectos. No era consciente de que mi palabra preferida sin la cual no puedo vivir es “¿sabes”. Y encima soy de las que parodian a los que utilizan en sus frases muchos “o sea” y muchos “¿sabes?”.

Dime de qué presumes y te diré de qué careces. No tengo que ir muy lejos para reírme de alguien, conmigo misma tengo bastante, o sea, ¿sabes lo que te digo?. Y como siempre, un documento gráfico que lo demuestra.

Lo que me gusta un cursillo!!!!!

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Gracias al blog y a la comunidad bloguera, cada día me conozco un poquito más. Es verdad que llevo mucho años conmigo misma, prácticamente desde que nací, pero hay cosas sobre las que todavía no me había parado a reflexionar.

  • ¿Estas segura?, pero si tu eres la reina de la reflexión, seguro que la pregunta esa de a qué huelen las nubes, era tuya.

Si, ya se que me gusta darle vueltas a las cosas, pero no me había dado cuenta de que esta afición mía por apuntarme a cursillos, no es nueva, por lo visto lo llevo haciendo toda la vida.

Ya con 4 años, cuando estaba en la guardería, me moría de ganas por participar en la carrera de sacos. No se por qué nunca lo hice, recuerdo que yo quería pero el profe no me llamaba para esos menesteres. Esto no demuestra nada, solo pone de manifiesto mis ganas por participar en todo.

Creo recordar que tenía 6 años cuando hice un año de yudo. Lo que más me gustaba era el entrenamiento.

A la edad de 10 años, me apunté a un curso de mecanografía. Tenía que llevar la máquina de escribir todos los días hasta la academia, la cosa tenía su miga, pesaba como un muerto, pero yo la llevaba tan gustosamente y practicaba y practicaba durante una hora. Ahora que ha pasado el tiempo, puedo decir que fue el curso más útil que he hecho en mi vida. Mientras los demás andan buscando las letras, yo ya he escrito un par de frases, de ahí que no soporte escribir desde el móvil donde soy un pato mareado y mi dedo le da siempre a la letra que no es.

Con 11 años ya daba clases de ajedrez, inglés y bandurria. Lo de la bandurria fue algo muy curioso. Llegó al colegio un señor que tenía una academia de música, para captar alumnos. En cuanto pronunció la palabra bandurria, se me antojó que ese era el instrumento que debía aprender a tocar. La guitarra no, era demasiado común, lo mío debía ser la bandurria. Si amigos, igual que digo que la mecanografía fue muy úitil, digo que la bandurria no me sirvió absolutamente para nada, ni para amenizar fiestas con amigos, ni para el coro de la iglesia, ni para la tuna, ni para nada. No hace mucho retomé la bandurria, se ve que estaba nostálgica o vete tu a saber. Estuve martirizando a la familia y a los vecinos un par de meses con los clavelitos, cielito lindo, la compostelana y alguna más. Siempre imaginé que tocaría en una tuna y que llevaría una capa con lazos de colores. Ya se, de imaginación ando bien.

Llegué al instituto y vinieron los deportes. Creo que lo practicaba casi todo, atletismo, baloncesto, balonmano, voleibol, badminton, natación, escalada, senderismo…, en fin, se ve que tenía mucha energía que quemar. Hasta hice un taller de teatro donde practicábamos la improvisación. No descarto retomar esta actividad en un futuro muy próximo.

Un verano me dio por la alfarería. Muy interesante por cierto. Todavía guardo las piezas que hice en su día.

La época universitaria no fue nada productiva en cuanto a cursos se refiere, bastante tenía ya con aprobar las asignaturas, pero pude asistir a un taller de repujado con estaño que formaba parte de la oferta de asignaturas optativas. Hice unas cosas monísimas y encima saqué buena nota que contaba para el expediente. Y la gente estudiando asignaturas como historia de la mecánica, vaya tostón, lo mío era mucho mejor.

Llegué a Madrid a trabajar y practiqué un poco de squash con los compañeros y recibí clases de guitarra. Se ve que tenía una espinita clavada por haber elegido la bandurria en lugar de la guitarra y quise enmedar el error. Puedo decir a día de hoy, que no se tocar la guitarra. Aprendí a tocar algunos acordes, pero no conseguí una soltura suficiente como para amenizar una velada.

Después un parón bastante importante dedicado a la crianza, donde lo único que practiqué fueron toques de balón en el parque.

Los niños crecieron y con ellos mis ganas de hacer cosas. Gracias a que me despidieron, de repente dispuse de mucho tiempo libre y me volqué de lleno en las actividades. Me dije, voy a ver si me saco unas cuantas espinas. A estas alturas ya no debe quedar ni una.

Clases de sevillanas, clases de flamenco, clases de padel, mucho gimnasio, cursos por internet, intento de apuntarme a un club de atletismo, clases de canto, diseño gráfico y web y abrir un blog.

Y ahora es cuando tienes que soltar esa pregunta que te viene rondando la cabeza.

  • Hija, y después de tantas actividades como has practicado, ¿no has destacado en ninguna que te sacara de pobre?.

Pues se ve que no. Parece ser que el señor me bendijo con el don de la normalidad. Me dijo, tu serás normal entre los normales. Y así ha sido.

Y ya está, ya he terminado, acabo de llegar al presente, pero tengo un futuro por delante y amenazo con seguir haciendo cosas.

¿Qué será lo próximo?, no tengo ni idea, pero seguro que os lo cuento.

Aviso de alerta: “Atención, atención, esta entrada es demasiado larga, existe riesgo de abandono por parte del lector”.

Aquí PerroPincher, cambio.

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avatar_Sensi Pincher, esto se está convirtiendo en una costumbre, no creas que te voy a dejar mi ordenador cada vez que se te antoje.

PerroPincher Será plasta, como se ponga protestona me busco a otra. De verdad, qué cariño le tiene a su ordenador, ni que fuera de oro, que digo de oro, de bocadillo de salami encontrado en la calle, ummmm, son los mejores.

Bueno, a lo que iba, que estoy muy contento con mi twitter, pero hay que reconocer que tiene sus limitaciones. Te permite escribir 144 caracteres, que a priori parecen muchos, pero que va, son una miseria. En cuanto me emociono, empieza el contador a marcar letras en rojo, por Dios, qué presión. No me extraña que la gente escriba 200 twits uno detrás de otro, lo que no le cabe en uno, lo escribe en otro, qué listos.

A lo que voy, que ya que he probado las mieles de la comunicación, el twitter se me queda corto, que tengo muchas cosas que contar. ¿Cómo que qué cosas?, pues hazte una idea, llevo callado cuatro años, imagínate cuántas vivencias tengo guardadas y ahora me tengo que conformar con una frasecita de vez en cuando. Y tan de vez en cuando, como que aprovecho cuando mi asistente se va a recoger a los niños para poder escribir. ¿Que si no me ve nadie?, pero quién me va a ver, ¿los niños que andan enmaquinados perdidos?, esos no se dan ni cuenta. Yo creo que si me pusiera a hablar ni se enterarían, sobre todo porque siempre llevan los cascos puestos.

Por cierto, ¿esto lo puede leer ella?, uyyy, mal rollito.

Hasta luego, digo Gua!!.

@PerroPincher

 

 

Monólogo. Analizando la letra de una canción.

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¿Que soy una pesada con los videos?, si, lo se, pero no me he podido resistir a haceros un análisis de la letra de una canción. Es una canción que suelo bailar bastante, tiene mucho ritmo y es pegadiza, pero cuando analizas la letra, te das cuenta de que hay cosas que no tienen demasiado sentido.

Aquí te dejo el video para que lo juzgues por ti mismo.

Pincher tiene Twitter.

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PerroPincherHola a todos.

Si, soy Pincher, el estupendo, intrépido y simpático perro de Sensi. En realidad no soy su perro, ella es mi asistente, pero no lo sabe. Me pone la comida, me baña, me saca de paseo, me recoge las cacas, me tapa cuando tengo frío, una buena asistente la verdad, me está durando bastante más que la última.

Muchas veces he intentado comunicarme con el resto del mundo por mediación de ella, pero es que es un poco cortita y no se entera de nada. Ella cree que si, pero no tiene ni idea. Se piensa que cuando le doy en la mano es que quiero jugar con ella. Ya no se cómo hacer que lo entienda. “Hija, que te levantes ya del sofá y me saques al paseo, que vamos retrasados”. Desde luego, lo que hay que aguantar, a veces se lía con el ordenador y no hay quien la levante, hombre, que uno tiene sus necesidades, dejé pendiente dos árboles sin mear y no quiero que un listo vaya y se me adelante, que hay mucho perro enterao por ahí, que mea en árbol ajeno. Y la manía que tiene mi asistente de recogerme las cacas, ¿pero no ves que esa caca está marcando mi territorio?, ahora voy a tener que cagar otra vez y no tengo ni ganitas.

Como no quiero depender de ella para esto de la comunicación, he decidido abrirme una cuenta de twitter, dicen que ahora ya nadie habla cara a cara, que lo que se lleva es soltar frases en el twitter. Pues eso es lo que yo quiero, soltar frases y que me dejen a mi aire.

Bueno, ya basta de charlas, que los árboles me esperan.

Aquí os dejo mi dirección de Twitter, guau!!!.

@PerroPincher

Primavera. Look-90. Animadora incomprendida.

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primavera_look90_animadoraprimavera_look90_incomprendida

A este look lo he titulado animadora incomprendida porque la chica, lo mismo está posando para la revista del instituto que va de chica solitaria, de rarita del grupo. Pues no parece muy complicado cambiar de un extremo a otro. Que me pongo la capucha, soy una pasota, que me la quito, estoy very happy.

Me hace gracia cuando un famoso quiere pasar desapercibido, se pone la capucha o la gorra, las gafas de sol y mira hacia el suelo. Que digo yo, a mi eso más que pasarme desapercibido, me hace ponerme alerta, porque es de lo más sospechoso. Vamos, que si me cruzo a alguien con esas pintas, ya te digo yo que me cambio de acera. O sea, que dudo mucho que esa técnica sea evasiva, más bien es una llamada de atención en toda regla. “Oye, que soy famoso, mírame aunque yo pase de ti, no ves que llevo gafas de sol en día nublado, está claro, soy una estrella”.

Pues muy bien chaval, nada más que por eso no te voy a mirar ni a los zapatos y eso que me encanta analizarlos, es mi deporte preferido cuando voy en el metro.

Nunca he sido de perseguir famosos, de perseguir a nadie, vamos. Pensaba, por qué esa persona es más importante que yo, por qué debo hacer cola para que me firme un autógrafo. Son gente normal y corriente, aunque ellos no lo saben.

¿Y qué es lo primero que te viene a la cabeza cuando escuchas la palabra animadora?, pues una película americana de sesión de tarde donde todo transcurre en un instituto, donde la animadora sale con el capitán del equipo de fútbol y son muy populares, mientras que la chica incomprendida bebe los vientos en secreto por el capitán.

Que yo no se qué ven en el chico, que normalmente es un capullo, borde, egocéntrico y con dos dedos de frente. Menos mal que al final la cosa se endereza y al capullo le dan su merecido y la chica incomprendida termina con el listo de la clase que resulta ser la leche.

Eso si hablamos de películas de sesión de tarde, que si la echan por la noche, muere hasta el apuntador. Muere el guapito, muere la rubita, muere el quejica, muere la que no pinta nada en la peli y que está de relleno y puede que hasta muera nuestra protagonista. Si, en estas películas ni siquiera la prota está a salvo, eso no me gusta. Prefiero ir sobre seguro, identificar a los personajes y relajarme. A ver, este es el malo, este es el bueno y este es el que va a morir nada más empezar la peli. Bien, vamos a verla.

Siempre he sentido curiosidad por saber qué de cierto había en este tipo de películas de adolescentes de instituto. ¿Realmente las animadoras son todas tontas?, ¿es el capitán siempre un buenorro?, ¿es tan importante ser popular?. Incógnitas que quedarán sin resolver, más que nada porque ya no tengo edad para averiguarlo.

Bueno, voy a prepararme para salir. A ver, gorra, gafas de sol para protegerme del nublao, capucha encima de la gorra y mangas extralargas que me tapen las manos. Estoy lista.

 

Monólogo. Es de bien nacido ser agradecido.

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Hacía tiempo que no me expresaba a través de un video. Hoy os hablo de lo reconfortante que resulta ser agradecido, reconocer el trabajo bien hecho.

Que conste que el video podría haber sido mucho más extenso, pero a veces la síntesis se agradece.