Archivos Mensuales: septiembre 2015

Viendo la tele.

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Vaya título para una entrada. El video de hoy es un poco soso, ya os lo advierto, para que no alberguéis muchas esperanzas. Es otro experimento de los míos. Os cuento de dónde surge la idea.

Soy consciente de que cuando veo la tele el semblante de mi cara cambia. Que por qué lo se, pues porque cuando llegan los anuncios noto como los músculos de mi cara se relajan. Eso quiere decir que he estado gesticulando todo el rato. Concretamente, lo que me pasa es que pongo cara de felicidad, una cara que refleja que lo que estoy viendo me gusta. Si no me gusta, creo que no pongo ninguna cara, pero este supuesto no lo he grabado, queda para futuros experimentos.

Así que, el experimento ha consistido en grabarme mientras veía el programa Zapeando. Es un programa de humor que me encanta. También me lo paso pipa viendo el Club de la comedia y muchos más, pero vamos, que como Zapeando sale todos los días, no he tenido que esperar a un día concreto para grabarme.

Sin más dilación, os dejo el resultado.

¿Tu eres de los que pone caras?, ¿no tienes ni idea?, pues grábate hombre, grábate y sales de dudas.

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Amantísimo.

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¿Quién es amantísimo?, amantísimo es mi media naranja, bueno, mi media naranja no sería la expresión adecuada, porque él es más grande que yo, ocupa más de media naranja, sería algo así como 2/3 de naranja.

Vale, pues para no faltar a la verdad rectifico. Amantísimo es mi 2/3 de naranja. Lo que no tengo muy claro es si nuestra naranja sería como las de zumo o las de mesa. Las de zumo tienen la piel muy fina, se pelan fatal, pero son muy jugosas. Las de mesa tienen la piel más gruesa, se pelan bien y los gajos se separan sin dificultad. No encuentro ninguna similitud entre estos tipos de naranja y nuestra relación. Paso de las naranjas. ¿Por qué tenemos que ser naranjas?, puede que quiera ser pera. No, la pera se divide mal. O ser melón. No, no me convence. Ya lo tengo, me pido ser sandía.

Mi amantísimo es mi 2/3 de sandía. Aquí si que encuentro similitud. El es duro por fuera pero muy jugoso por dentro.

Siempre he sentido curiosidad por saber qué piensan los demás de nosotros, les pareceremos una pareja que pega?, pensarán que nos compenetramos?, nos verán felices?, quién creerán que es el que manda de los dos?.

Fue él el que me sugirió que empezara un blog. Bueno, sus palabras exactas no fueron esas, me dijo algo así como: “deberías hacer algo para no olvidar lo que has aprendido en el curso”. El siempre me dice cosas, yo hago como que no las escucho, pero al final siempre le hago caso. Me dejó el run, run. Así que un día me levanté y me dije, voy a empezar un blog. En ese momento él estaba de viaje, así que le mandé el link por correo para que me dijera qué le parecía. No se lo había dicho todavía a nadie, era solo un proyecto. No me contestó, en lugar de eso publicó mi primera entrada en su Facebook, cágate lorito. Me dejó estupefacta, este hombre siempre consigue sorprenderme. O sea, que no solo no se avergonzaba de la loca de su mujer ni de sus chorradas, si no que coge y lo difunde.

Pues así es con todo. Cuando creo que ya está harto del blog, de mis videos, de mis entradas, de mis looks, va y me regala un portatil, para que trabaje más a gusto, o me dice, “mira este video, este perro hace más cosas que el tuyo” y me arranca una carcajada. Está pendiente de mi, aunque sabe disimularlo muy bien.

Jamás me ha desanimado. Aunque le haya contado mi deseo de hacer la cosa más tonta, nunca me ha dicho: “¿para qué quieres hacer eso?”.

Ahora se me ha antojado aprender a cantar, no para ser cantante, sino para aprender a usar mi voz. ¿Que para qué?, pues para nada, como casi todo lo que hago, pero el tiempo que esté disfrutando de esa nueva experiencia, no tendrá precio. Bueno miento, si que tendrá precio, que todo cuesta, nadie da clases gratis.

Quise volver a practicar atletismo, velocidad concretamente y él no dijo ni pío, ni bien ni mal ni todo lo contrario, me dejó hacer. Busqué un club cercano, me apunté, fui a dos entrenamientos y lo tuve que dejar. Había idealizado el atletismo, me recordaba a mi juventud. Es cierto que estoy en forma, pero no para ese tipo de entrenamiento, no para competir en pista. Casi me da un yuyu durante los entrenamientos y lo peor de todo es que los músculos de mi periné ya no son lo que eran. Vamos, que con tanto salto técnico para aumentar zancada me meaba viva. Por Dios, que he tenido tres hijos y hay cosas que se quedan desgraciadas de por vida. Así que tuve que recular y volver al gimnasio, a mi querido zumba.

Después de quedarme en paro quise llenar mi tiempo con infinidad de actividades. Iba al gimnasio, daba clases de sevillanas, hacía un curso por internet, lo que viene siendo gastar y gastar. Pues va y me dice: “podrías dar clases de padel, seguro que te gustan”. Flipo en colores. En lugar de decirme: “niña, haz el favor de buscar un trabajo y déjate de tanta tontería”, va y me anima a aumentar mi lista de actividades. Y yo que soy muy bien mandada, le hice caso. Gracias al padel conocí a un grupo de gente muy apañada, hacemos torneos de vez en cuando y me lo paso pipa.

Y para terminar esta Oda a mi amantísimo os diré que disfruto muchísimo cuando hacemos cosas juntos y no me refiero a viajes en pareja, que también, sino a diseñar un espacio para el ordenador o a pensar en cambiar los muebles del salón o a realizar algún trabajillo de bricolaje.

En fin, que estoy muy contenta con mi sandía, concretamente con 2/3 de ella.

Recogida de premios.

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Hoy es día de agradecimientos. Espero que me perdonéis si no sigo estrictamente las reglas de los premios. Algunos premios tienen grandes exigencias, como responder a un montón de preguntas y nominar a 15 blogs o más. Voy a simplificar el asunto y espero no ofender a nadie con ello.

  • Premio Black Wolf Blogger Award, concedido por Nataú del blog puigdeulofeu.

Conocí a Nataú gracias al cuento “el duende desmemoriado“, un cuento que escribió Nataú y que martes de cuento publicó en su blog. Este cuento me llegó directamente al corazón, por su dulzura y por el tema que trataba. Si queréis conocer más sobre el mundo de Natáu, podéis visitar su blog, está lleno de fantasía.

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Voy a ceder este premio al blog eldivandefran, un blog con historias y reflexiones que te harán pensar, con una lectura agradable y con mucho sentimiento.

  • Premios Bersatile Blogger, Litarcichi Bloguer, The Versatile Bogger Award, concedidos por el blog martesdecuento.

Martes de cuento ya me tiene el corazón ganado. Todavía recuerdo cuando me dijo que no tenía claro si era una chiflada tonta del bote o simplemente una loca simpática. Parece que de lo que no tenía dudas era de mi estado mental. De eso hace ya un tiempecito, no mucho en términos absolutos, pero si bastante en tiempo  blogosfera. Creo que un día en el mundo blogosfera equivale a 1 mes de vida humana. Disfruto enormemente en su blog y mucho más intercambiando comentarios. Deseando estoy de que llegue el próximo martes para analizar sus cuentos y dejar mi opinión. Soy muy comentona, no lo puedo evitar.

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Voy a ceder estos premios al blog narrandoalmundo, historias de una madrileña desde Miami, historias entretenidas y divertidas que consiguen arrancarte siempre una sonrisa.

  • Premio FT, concedido por Sannia del blog de2nombres.

Hace poquito tiempo que descubrí este blog, creo que fue a través del blog de Oscar historiastrastudni. A veces, cuando quiero ampliar mi mundo virtual, espío los blogs que me gustan y veo quién comenta. En ocasiones surge el flechazo y es así como te involucras en los proyectos de otras personas. Este blog me pareció fresco, ameno y sincero. Espero que sigamos conociéndonos poco a poco, en cada entrada y en cada comentario.

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Voy a ceder este premio al blog mamarrie, el blog de una madre que comparte con todos nosotros sus alegrías, sus vivencias y sus anécdotas. La de cosas que le puede pasar a una madre!.

  • Premio Black Wolf Blogger Award, concedido por Sra. Jumbo del blog mirefugiovirtual.

No se cómo me las he apañado para estar rodeada de blogs de madres con bebes o niños pequeños, yo que ya he pasado por todo eso, que he luchado en el salvaje mundo de los parques, que he peleado por recuperar una pala, que he llorado por no soportar los llantos, que me he vuelto loca teniendo conversaciones absurdas con mis mini hijos,

“mamá, ¿cuándo es el cumpleaños?, dentro de dos días, mamá, ¿cuándo es el cumpleaños?, mañana,  mamá, ¿cuándo es el cumpleaños?, esta tarde, mamá, ¿cuándo es el cumpleaños?, en una hora, mamá, ¿cuándo es el cumpleaños?, ya hijo, yaaa“.

pues si, ahora leo las anécdotas de madres en época de crianza como mirefugiovirtual, porque me veo identificada, porque las comprendo y porque ahora lo veo con otros ojos. La Sra. Jumbo tiene mucho sentido del humor y es un placer charlar con ella, así que os recomiendo su blog.

black-wolf-blogger-awards

Voy a ceder este premio al blog niblognibloga. Es otro blog de madres, si, pero no todas las madres son iguales, ni tampoco son iguales sus blogs. Este blog tiene su propio sello. Te reirás y pasarás un rato entretenido.

Y ahora, en lugar de responder a un montón de preguntas, voy a contar algo sobre mi, algo que tiene que ver con la escritura y la lectura.

De pequeña no me gustaba leer, solo leía los cuentos que me regalaban, por deferencia hacia la persona que se había tomado la molestia. Pero no leía los de mis hermanas. Mi hermana mayor era la aficionada a la lectura, así que le pedía que me los contara. El tiempo que me ahorraba lo invertía en jugar, hacer manualidades o ver la tele.

Tampoco he sentido nunca la necesidad de escribir, ni mis sentimientos, ni cuentos, ni nada. Si quería expresar algo, simplemente lo contaba. Me levantaba por las mañanas y lo primero que hacía era contar lo que había soñado. Llegaba al colegio y les contaba a mis compañeros lo que había visto en la tele o comentábamos alguna novedad. Volvía a casa y les contaba a mis padres y hermanos lo que me había pasado, qué había dicho el gracioso, qué trabajos tenía que hacer, todo con pelos y señales. Compartí piso en mi época universitaria y lo primero que hacía al llegar después de clase era pasar por cada una de las habitaciones de mis compañeras y ponerlas al día. Cuando empecé a trabajar, más de lo mismo. Y ahora tengo un blog y sin ser consciente de ello, sigo con la misma dinámica. Está claro que la cabra siempre tira al monte.

Cada vez me alegro más de haber dado vida a este blog, poco a poco voy ampliando mi comunidad y cogiendo confianza con muchos de vosotros. Me hacéis pasar unos ratos estupendos a través de vuestros comentarios.

Muchas gracias por formar parte de mi mundo virtual, un mundo que te atrapa y que te conecta con personas de cualquier parte del mundo, una gran locura!.

Nos vemos en la próxima entrada.

Pincher y la GoPro.

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Pincher_GoPro_Hero Pincher_GoPro

Hoy estaba inspirada y he querido hacer un video con Pincher, usando la GoPro.

La cosa no es tan fácil como parece. Para empezar, no tengo un arnés especial para acoplar la cámara. Me ha dado lo mismo. El otro día vi en internet videos de perros con cámaras GoPro y tenía una ligera idea de cómo debía quedar el asunto, así que he intentado improvisar mi propio artilugio. He pensado: “no debe ser tan difícil acoplar la cámara ésta, a un arnés de perro normal”.

Así que he rebuscado en el armario de las herramientas y he cogido algo que vale para todo, algo que debe existir si o si en todas las casas del mundo, la cinta americana. Una cinta que lo mismo te vale para retener a gente secuestrada, que para arreglar retrovisores descolgados. Soy fan de la cinta americana, es muy resistente pero a pesar de eso, se corta sin ninguna dificultad con los dientes. Esto lo saben perfectamente los del CSI, están hartos de buscar restos de saliva del asesino en las cintas americanas. Tengo que pensar en cambiar este hábito, el de cortar la cinta con la boca, no el de matar gente. A ver, que no mato gente, que no acabo de aclararme.

Total, que le he puesto el arnés a Pincher, he cogido el tapón del bote de insecticida, ya sabéis lo aficionada que soy a matar bichos en casa, y he intentado hacer un apaño. Vaya caca de la vaca que me ha salido, un horror de los horrores. Malamente, así no iba a durar la cámara ni un segundo en el lomo de Pincher, con lo que se mueve este perro, que corre, vuela y brinca como una liebre.

Cambio de estrategia, en vez de colocar la cámara en el lomo, decidí ponerla en el pecho. Vale, a ver con qué ato la cámara al arnés por delante. Miré en el cajón de la cocina y cojí una goma, de esas que vienen con el manojo de espárragos, son muy útiles, tengo muchas, las uso para mil cosas. Hace tiempo que abandoné el uso indiscriminado de las pinzas de la ropa, ahora cierro los paquetes abiertos con una goma. Ocupan menos espacio y tienen menos posibilidades de abrirse los muy condenados.

paquete_envuelto_goma

¡Anda que no aprendéis cosas conmigo!. Seguimos.

Até la cámara con esta bonita goma al arnés y el resultado no me gustó nada. La cámara quedaba suspendida, colgandera y en cada paso de Pincher, el meneo de la cámara era mayor. Teníais que haber visto la estampa, el pobre Pincher caminando con las patas delanteras muy abiertas por miedo a que la cámara le diera un golpazo. Me ha dado tanta pena que se lo he quitado inmediatamente. Me miraba con unos ojos de penita que no podía parar de reír. Me parto con él. El no sabe que pone caras graciosas, pero las pone.

Al final le he perdonado la vida y hemos salido a la manera tradicional, o sea, de la correa y tirando como un toro desbocado. Si, ya se que eso se corrige, soy una mala dueña.

Cada vez que miro las fotos, me descojono. ¡Qué ratos más buenos me hace pasar el malvado!.

Otoño. Look-80. Chaleco negro

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¿Habéis tenido alguna vez un día plof?, yo si. Creo que hoy es uno de ellos.

Esta mañana no tenía ganas de ir al gimnasio, puede que las agujetas mortales que tengo en el abdomen hayan influido algo en la decisión. No tenía ganas de salir a hacer los recados pendientes y no tenía ganas de arreglarme. Así que he hecho justo lo contrario de lo que mi cuerpo me estaba indicando que hiciera.

Me he arreglado y he salido. Después de acicalarme, me he mirado al espejo y no me he sentido mejor, ni más contenta, ni más guapa, ni más nada, si acaso un poco más incómoda que con mi ropa de estar en casa. Me he echado brillo en los labios y un poco de colorete en las mejillas. Eso suele funcionar, pero hoy parece que no ha resultado.

Después de los recados he ido a pasear por el centro comercial, a ver tiendas, a probarme ropa, a cotillear y tampoco eso me ha animado demasiado. No me he comprado nada, un claro síntoma de desidia.

He comido fuera, en una terraza. Esto era una apuesta segura, las vistas, el aire en la cara, no hacer la comida. Era mi último cartucho y lo único que he conseguido ha sido una mala digestión.

He vuelto a casa y no me sentía mejor que cuando salí por la mañana. Aún así me he hecho las fotos de rigor, que llevo ya un día sin publicar. No he tenido narices de esbozar una leve sonrisa verdadera. Solo me salían sonrisas falsas con cara de pato. Así que finalmente he decidido no mostrar el rostro. Ha sido una buena decisión porque si no, a estas alturas todavía estaría haciéndome fotos y viéndome mal en todas.

Total, que ha sido y sigue siendo un día plof. Puede que el hecho de que el sol se haya escondido tras las nubes no haya ayudado demasiado, o puede que el resfriado que he pasado me haya quitado energía, o puede que hoy haya pensado más de la cuenta en la vida, o puede que nada de lo anterior.

En fin, que ni pizca de gracia tengo hoy en el cuerpo. ¡Vaya fastidio, tu que venías a echar unas risas y casi sales llorando!.

Como dijo alguien: “mañana será otro día”.

Paseando en burro.

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Este domingo he estado con familia y amigos en Mataelpino, un pueblo de la sierra de Madrid. Seguro que no tenéis ni idea de por dónde anda este pueblo, no os preocupéis, hasta hace dos día yo tampoco.

Aquí tienes un mapa, no sufras.

mapa_Mataelpino

No está muy lejos, solo a 20 minutos de Madrid. ¡No, no es verdad!, tardas como 40 minutos. Por un momento he creído que estaba trabajando en una inmobiliaria, donde todos los pisos están a 20 minutos o incluso a menos. No me gusta faltar a la verdad.

Para un madrileño 40 minutos no es mucho. El pueblo está a los pies de la Sierra de Guadarrama. Las montañas están tan cerca, que casi parece que puedes tocarlas. El aire que se respira nada tiene que ver con la contaminación de Madrid, sientes que estás en plena naturaleza.

¿Qué hemos hecho en Mataelpino?, pasear, comer y montar en burro. La asociación DejandoHuellaenMataelpino organiza paseos en burro por el pueblo, además de rutas en plena naturaleza. Como no somos muy montañeros, nos decantamos por lo fácil, un paseíto por las calles del pueblo que no entrañaba riesgo alguno.

Y como me gusta mucho compartir, aquí os dejo un video que lo constata. Se que alguno estará pensando que podría dejar de ser tan generosa y no compartir tanto, que hay cosas que es mejor dejar para la intimidad. Puede que tengas razón, pero ya no hay vuelta atrás.

¿Os animais a dar una vuelta?.

Verano. Look-79. Camisa vaquera

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Por fin tengo mi camisa vaquera. Después de 3 o 4 años mirando camisas vaqueras en las tiendas y convenciéndome de que realmente no la necesitaba, ayer me la compré. Caí en el truco del almendruco, ese en el que te marcan el precio anterior y el super rebajado. Y claro, la reflexión fue la siguiente: “qué cara era antes, no me extraña que no la comprara, pero ahora, mírala ella, que mona y qué barata, bueno, no tan barata, pero mona si. ¡Lo mismo me la compro ahora y dejan de llevarse!, y eso a quién le importa, a mi?, no, a mi no, bueno un poco si. Vale, pues decidido, me la compro”.

Si os digo la verdad, me estoy empezando a aburrir de las poses, siempre de lado, siempre la misma cara, no la puedo cambiar, siempre la mirada perdida. Ya lo se, nadie me obliga. Desde luego es que no se os puede decir nada, cómo os ponéis!.

Esta mañana he hecho algo de lo que nunca me cansaré, me he tomado un café en una terraza mientras leía una revista. El sol me calentaba un poquito, pero sin achicharrar, corría un poquito de frescor mañanero, ese que te hace creer que el aire es puro, pero no es puro, es el mismo aire contaminado de siempre, solo que fresquito.

Y encima me he echado unas carcajadas gracias a la revista que estaba leyendo. Sola y riendo, así empiezan los locos.

Cambiando de tema, o mejor dicho, volviendo al tema que nos ocupa, vamos a hablar del vaquero. Ahí va mi reflexión: ¿por qué antes nos poníamos pantalones vaqueros, después solo vaqueros, más tarde jeans y ahora resulta que son denim?. Esto de la moda es un sin vivir, demasiadas preguntas sin respuesta.

Y otra cuestión, ¿cómo se dice, quizás o quizá?. Todo el mundo quieto que lo acabo de mirar en el internete.

¡Que valen las dos!, pues vaya manera de gastar palabras a lo tonto, si son casi iguales, hombre, quita una, que eso ocupa en el diccionario. A ver para cuando hacemos sitio a “arrascar”, que la llevo pidiendo muchos años y todavía está marginada. Qué quieres que te diga, yo si no me “arrasco” la espalda, es que no soy la misma. Pues nada, a esa pobre palabra la tienen marginada. Como pille una silla buena, pongamos la de la A, lo primero que voy a hacer es incorporar “arrascar” y para compensar quitaré “quizá”, que me gusta menos.

Y por hoy, ya está bien. Me he tomado un café, he criticado el denim, voy a quitar “quizá” y me he reído, no se puede pedir más.