Archivos Mensuales: mayo 2015

Libro. Entre limones. Chris Stewart

Estándar

entre_limonesAcabo de terminar este libro, “Entre limones” de Chris Stewart.

Que quién es este señor?, pues espérate que lo leo en el libro.  Un excomponente de la banda musical Genesis, el batería de su primer álbum.

Este hombre, después de danzar por la vida, se le ocurre comprar un cortijo en la Alpujarra granadina junto con su mujer.

El libro es un relato de su vida desde que llegó a la Alpujarra.  Nos cuenta cómo los habitantes de la zona poco a poco lo van aceptando hasta formar parte de la comunidad.

El libro cumple con todos los requisitos necesarios para ser un libro de mi agrado. Utiliza un lenguaje cercano, es muy ameno, fácil de leer y tiene mucho sentido del humor.

Me he reído a carcajada limpia. Me ha sorprendido que este libro haya sido escrito por un inglés y que me haya hecho gracia. Parece que el humor es internacional. Como lo he ido leyendo en el metro, me he sorprendido riendo en mitad del vagón, con ganas de compartir mi dicha con cualquier viajero. No podía esconder la cara de boba que se me quedaba después de la carcajada. Yo creo que la gente me miraba con desaprobación o con curiosidad, no lo se a ciencia cierta, porque no me atrevía a mirar a mi alrededor por miedo a cruzarme con miradas inquisitivas.

El final no me ha decepcionado en absoluto, me ha dejado un buen sabor de boca. Lo he disfrutado muchísimo y he sentido pena cuando lo he acabado.

Así que solo puedo decir que muchísimas gracias a la amiga que me lo prestó, porque dio en el clavo y que se lo recomiendo a todo el mundo.

Primavera. Look-67. En la diana

Estándar

primavera_look67_camiseta_diana primavera_look67_camiseta_punto

Hoy me he colocado esta camiseta-diana. No sabría decir de qué clase de punto está hecha, parece croché. Me recuerda a los cojines de croché que hacía mi abuela. Vista desde lejos parece que soy una diana andante, por delante y por detrás. Pero que nadie se equivoque, no estoy incitando al lanzamiento de dardos, todos quietos.

Me he colocado estos vaqueros estrechos pero con mucha campana, muy de los años 70, aunque son de ayer mismo, porque ayer estaban en la tienda y hoy en mi cuerpo serrano.

Viendo las fotos no he conseguido el aire setentero hippy que pretendía. Empecé poniéndome un chaleco vaquero, un cinturón con flecos y cuando me miré al espejo parecía que iba a una fiesta de disfraces, “paz y amor”.

Desde luego este look te transporta más a una caravana Flower Power que el vestido túnica del otro día.

Vamos de gira en la caravana, yo soy la solista y me acompañan Johnny el guitarrista, Lisa la que toca la pandereta y hace los coros y Peter el batería.

No es que seamos un grupo muy importante, pero tenemos hasta manager. Y dónde estamos de gira?, en Ibiza. No se si seguir por este camino, porque lo único que se me ocurre que pueden hacer esta panda de espíritus libres es emborracharse y flipar mucho. Ufff, aquí no se puede ya ni espirar, abriré una ventana.

Así que cambiando de tercio voy a rememorar mi visita a la isla pitiusa. Fue por el año 1998, por motivos de trabajo. En aquel entonces hacía trabajo de campo como Topógrafo, tenía que recorrerme la isla con el GPS buscando puntos geodésicos, esos cilindros de hormigón que están en los márgenes de las carreteras o en la parte más alta de las montañas.

Pues bien, fue una manera estupenda de conocer la isla. No me quedó rincón por visitar. También es verdad que la isla es bastante pequeñaja, cada día la recorría de punta a punta sin ninguna dificultad. Llegué a todos los cabos y los faros desde donde se podía observar un paisaje precioso. Más placentero habría sido estar de vacaciones, porque mientras yo me quedaba muy cerca de una cala, veía como los turistas bajaban por las piedras para tumbarse al sol sin que nadie los molestara. Mucha envidia era la que me daba.

Disfruté mucho, aunque no llegué a bañarme en ninguna playa. Un día fui al puerto a tomar algo y el espectáculo era tremendo. Un ambiente increíble, discotecas por todas partes, gente extravagante, gente normal, de todo. Desde mi punto de vista creo que es la isla más bonita de las Baleares.

Todo este jaleo contrastaba con los pueblecitos del interior. Increíble pero cierto, una isla tan pequeña y tenía bien diferenciadas las zonas de costa de las de interior. Contratamos a un chaval que vivía en un cortijo para que nos ayudara a cuidar los aparatos y resultó que el chaval no había salido nunca de su pueblo. Chaval, que vives en una isla, cuál es tu excusa?. Me quedé pasmada. En fin, hay gente para todo. Debió de quedarse encantando por haberle enseñado mundo. Ya el siguiente paso debió ser visitar otra isla y con mucho arrojo y valor, visitar la península. No se, no se, si el pobre finalmente se atrevió. Espero que si.

Y después de dejar Ibiza pensé que debía volver, pero esta vez como turista, para poder disfrutar de esas calas estupendas, del paisaje montañoso y de los acantilados. Y mira!, al final he vuelto, montada en una caravana Flower Power.

Toca algo Johnny.

 

Primavera. Look-66. Falda larga

Estándar

primavera_look66_falda_larga_amarilla primavera_look66_bolso_capazo_cerrado

Parece que este año he descubierto las flores y no salgo de casa sin ponerme una en el pelo. Es que me parecen muy favorecedoras y tengo que aprovechar ahora que tengo el pelo largo. No se si mañana me dará por cortármelo al cero y tendré que guardar los adornos por una larga temporada.

Casi parezco la Presley, lo digo por lo del lado bueno. La Presley concluyó un día que tenía un lado más fotogénico que otro y ahora no sale en ninguna foto y en ninguna entrevista sin enseñar su lado bueno. Y si no que se lo digan a Pablo Motos, que tuvo que cederle su silla porque era la que mostraba su lado bueno. Pues parece que yo estoy con la misma tontería. He descubierto que salgo más mona mirando hacia la derecha y este es el lado que siempre muestro en todas las fotos. O eso, o que me ha dado un aire y ahora no puedo girar la cabeza.

A ver si llegan ya las elecciones porque estoy más que saturada con tanto político en la tele. Se recorren todas las cadenas contando lo mismo y diciendo las mismas tonterías. Yo no me creo nada de lo que cuentan, pero me entretengo analizándolos. Me gusta quedarme con las frases que utilizan, porque los políticos tienen la habilidad de hablar mucho y decir poco. Por ejemplo, a la pregunta ¿qué piensa hacer para reducir el número de parados?, la respuesta es: “Vamos a ejecutar un paquete de medidas que activen la economía y creen puestos de trabajo”. Y pienso, esta frase me la guardo. Cuando me pregunte mi hijo en casa, qué voy a hacer para encontrar su pantalón perdido, le diré: “Hijo mío, voy a poner en funcionamiento una serie de medidas que hagan que los efectos de esta pérdida se minimicen, haré uso de todos los recursos disponibles a mi alcance para llegar a una pronta solución”. Lo que viene siendo, “mira niño, no tengo ni idea de dónde está tu pantalón, he mirado mil veces y no aparece, cómprate otro y no me calientes la cabeza”.

El político te quiere decir que no tiene ni idea de cómo va a solucionar el país, que está bastante jodido y que no hace milagros, pero claro, si dice la verdad cualquiera lo vota. En lugar de eso, se hacen expertos en mensajes vacíos.

Para hacer un curso acelerado de político, solo tienes que aprenderte unas cuantas frases clave y con eso ya estás listo para hablar en público. Se ve que hay algunos políticos que ni siquiera han hecho este cursillo CCC acelerado y se les nota. Para todos aquellos que todavía anden despistados, aquí va una serie de mandamientos que todo político debe cumplir.

Mandamientos del político:

Utilizarás frases vacías.-

  • Paquete de medidas
  • Líneas de actuación

Jamás llamarás a las cosas por su nombre.-

  • Crisis no, desaceleración
  • Emigración no, movilidad internacional

Sólo informarás de datos positivos.-

  • Si la gasolina sube 10 y baja 3, vuelve a subir 5 y baja 1, vuelve a subir 7 y baja 2, dirás que la gasolina ha bajado 3 veces. A quién le importa lo demás.

Nunca le darás la razón a la oposición.-

  • Político1: “Es usted muy guapo, Sr. político2”
  • Político2: “Discrepo totalmente Sr. político1, soy feo de nacimiento, pregúnteselo a mi madre”

Negarás siempre la mayor.-

  • Todo es falso, salvo alguna cosilla
  • Yo no he huido de la policía, solo me he ido a casa

Hay muchos más mandamientos, pero no los quiero poner todos aquí, que si no, no se apuntan al curso acelerado CCC.

– Y el domingo el Señor descansó -. Seguro que venía de unas elecciones.

Primavera. Look-65. Me gusta la naturaleza

Estándar

primavera_look65_capazobolsorosa_rafia primavera_look65_capazobolsorosa

Aunque en esta foto llevo la misma blusa murciélago y los mismos vaqueros que en el look-58, el resultado es bien distinto. En el otro look tenía una imagen más urbana, más “soy un ser superior, no lo ves?”. Sin embargo en esta ocasión, al llevar el pelo recogido con flores, los zapatos de cuña muy lady y el capazo rosa campestre, más bien parece que soy una chica modosita, de carácter afable que disfruta con una naturaleza comedida. Lo que viene siendo ir al campo con todo lujo de comodidades. Eso si, con un mantel de cuadros y una cesta gigante para llevar el picnic. Es un look de “qué bonito es estar a la sombra de éste árbol, pero ay!, que se me acerca una avispa”.

Uy, esta me parece a mi que es de las que le tienen miedo a los bichos, a los hormigas, los escarabajos, las lagartijas. Qué repipi es la pobre!.

Yo tengo una teoría acerca de los bichos. Soy respetuosa con todos siempre y cuando se encuentren en su hábitat natural, o sea, la puñetera calle. Bicho que pillo en mi casa, bicho que me cargo. Habiendo tierra en la calle, árboles, piedras, por qué tienen que venir a vivir a mi casa?. Yo no se qué habrán visto las arañas en mi casa, pero que yo sepa, en mi casa no hay tanto trasiego de mosquitos, moscas y bichos voladores. Pues nada, a hacerse nidos en cada esquina, en las bombillas de la lámpara y hasta en mitad del pasillo. Bueno, la telaraña del mitad del pasillo, esa si que es tonta. Pues no se cruza la araña de una pared a otra, pasando por el techo, para dejar un hilo que teje a la altura de mi cabeza, que lo único que dura es ná, minutos, lo que tardo en ir del sofá al baño. Yo creía que las arañas eran más espabiladas. Y el coraje que da que el hilillo ese se te quede pegado en la mismísima frente. Eso si, a la araña ni se le ve el pelo. Ves su obra, pero no a la obrera.

Pues ya te digo yo que si pillo alguna araña en mi casa, acometiendo actividades ilegales, lo pagan con su vida y no tengo contemplaciones. Haberte ido a vivir a la calle, en vez de estar de ocupa en casa ajena, hombre.

A mis hijos les enseño el respeto por la vida, no hay que matar a las mariposas, hay que dejar vivir a las hormigas y si quieres echarle una miguita de pan para colaborar en su recolección me parece muy bien, pero en el campo. Porque, hormiga que veo en casa, no lo cuenta. Si ves una hormiga por casa, solitaria, ten mucho cuidado, porque esa es la inspeccionadora o chivata. Esa rastrea cada centímetro de tu casa en busca de restos de comida. A esa hay que cargársela cuanto antes, porque como vuelva al hormiguero con información privilegiada, no pasará ni un segundo y ya tendrás a toda la cuadrilla acarreando trozos de la miga de galleta que has dejado en el suelo, que tus hijos han dejado en el suelo.

Lo que hago cuando veo a una chivata de estas, es que la mato y la dejo allí mismo, por si viene otra de su misma categoría, a reemplazarla. Quiero que vea que la casa no es segura, que la gente muere. Es un aviso que les dejo. Yo creo que lo captan.

Una vez dejé un montón de hormigas muertas en el suelo y a la mañana siguiente ya no estaban. Se las habían llevado para el entierro. O eso, o es que son hormigas carnívoras que se comen las unas a las otras después de muertas. Prefiero pensar lo del entierro, tiene mucha más lógica.

Las moscas tampoco son bienvenidas en mi casa. Son muy guarras. Van por ahí metiendo las patas a saber dónde y luego se posan en tu mesa o en tu pan. Pero hombre, nadie les ha enseñado que hay que lavarse las manos antes de tocar la comida?. Definitivamente son muy puercas. Muerte con ellas. Si dejamos las moscas, estamos fomentando la actividad ilegal de las arañas y lo saben.

Volviendo a las hormigas, no os creáis que son todas iguales. Están las que habitan por tu casa todo el año, las pequeñitas, pequeñitas, algo rojizas, que sólo verás si están rodeando un caramelo chupado, si no, son invisibles.

Están las de temporada, las que salen por abril y mayo. Son más grandes, negras y se dedican a recolectar comida para el invierno. Una vez cumplida su función dejarás de verlas el resto del año. Que te dejas un trozo de salchichón encima de la cocina, pues al día siguiente hay una ruta de hormigas, que viene de la nada, nunca lo averiguarás, y llegan hasta tu salchichón. Ese mismo trozo lo dejas en diciembre y no aparece nadie a reclamarlo. Así que está claro que son temporeras. Las deben contratar las pequiñitas rojizas, que son las que tienen el contrato indefinido.

Y por último, os hablaré de las hormigas voladoras. Esas son las más peligrosas, no porque te coman vivo, sino porque vuelan, cambian de dirección sin previo aviso. Las ves en la pared y pueden volar hasta tu cabeza. Y eso no nos gusta, verdad?, verdad. Si te dedicas a la pesca, vienen muy bien como cebo, pero como no es mi caso, solo me queda aniquilarlas. Se piensan que van a fundar un nuevo hormiguero en mi casa, lo llevan claro. ¿Dónde tendrían que fundar ese hormiguero?, efectivamente, en la puñetera calle.

Así que, este es un llamamiento para todos los bichos de la naturaleza. Por favor, os lo pido, hay mucho sitio por ahí fuera, no queráis todos veniros a vivir a casa, no cabemos todos. Os aviso, tengo perro y el que avisa no es traidor.

Bueno, y hasta aquí mi disertación sobre los bichos caseros. Voy un momento al baño.

Ahhhhh, la leche!, ya se me ha vuelto a pegar en la frente el hilillo del pasillo de la araña escapista!!!.

Monta tu propia Banda Musical.

Estándar

Ya hacía tiempo que no os deleitaba con un video de los míos.

El pobre Pincher me teme más que a una vara verde. En cuanto lo llamo para que entre en mi estudio de grabación se esconde debajo del sillón. Es un cobardica, no entiende que este es el camino hacia la fama. Pronto editaremos nuestro primer largometraje.

Hasta entonces, aquí os dejo este corto tan prometedor.

Primavera. Look-64. Estrecho y rosa

Estándar

primavera_look64_vestido_estrecho_tonosrosas primavera_look64_vestido_ajustado_tonosrosas

El rosa ataca de nuevo.

Este vestido tan mono y tan rosa es de nueva adquisición. En cuanto lo vi, sus colores me dejaron encandilada. Como no quería ir demasiado arreglada, no me puse tacones. Que te pones tacones, vas de lo más, que te pones sandalias, vas mucho más informal y juvenil.

Invitaron a mi hija a una Comunión y yo fui en calidad de madre de la niña invitada. Creo que no es un vestido muy propio para esta clase de eventos, es más de irte a tomar algo con las amigas una tarde de primavera, pero tenía tantas ganas de estrenarlo que no me importó lo más mínimo. Había decidido ponérmelo y ya no había vuelta atrás.

Llevo dos florecillas. No son las mismas flores que me puse para la boda. En la boda llevaba una flor grande y en esta ocasión se trataba de dos pequeñas que le daban un toque más casual. Ahora pensaréis si es que compro las flores al por mayor, pues no. La cuestión es que compré varias opciones para decidir cuál me pondría en la boda y al final me quedé con todas. Si alguien necesita una flor, presto flores.

Aquí si que llevo mi nueva barra de labios rosa chicle. Y poco más se puede decir, que llevo los pendientes rosas, la pulsera en tonos rosas y morados y las sandalias rosas. Si odiáis el rosa, no miréis porque os puede dar empacho.

Las Comuniones son eventos muy curiosos. Como no soy creyente, cuando tengo que asistir a una misa, me fijo en todo lo que me rodea, en la gente, en la iglesia, en el cura, en las canciones y reflexiono sobre todo lo que veo. Digo reflexiono por no decir critico. Porque realmente lo que hago en mi cabeza es criticar y criticar. Que si esta iglesia no tiene coro y las canciones las canta el cura y no va al compás, que si la iglesia es de las modernas, de las que no tienen casi imágenes y mucho hormigón, que mira aquella qué pelos lleva, parece su abuela. En fin, lo normal de cuando entras en una iglesia.

Recuerdo que al principio, cuando entraba en una iglesia, intentaba seguir el ritmo de la ceremonia. Si decían, palabra de Dios te alabamos óyenos, pues yo lo repetía como un lorito. Pero pensé que si había decidido no ser creyente, aunque estuviera bautizada y hubiera hecho la comunión, no tenía por qué fingir pertenecer a la comunidad cristiana. Creo que demuestro más respeto quedándome calladita que repitiendo el final de la frases.

Y claro, si estás durante toda la ceremonia con la boca cerrada, pues te aburres soberanamente y ni siquiera el fijarte que aquella persona no ha sabido combinar la falda con los zapatos, no es suficiente entretenimiento.

Tampoco me gusta estar de charleta con la de al lado. A qué hemos venido?, a parlotear?, pues no, hemos venido a asistir a una ceremonia cristiana y aguantaremos lo que nos echen, y si no te gusta, haberte quedado en casa.

Otra cosa que no soporto, aunque no venga al caso para nada, es cuando estás en una clase colectiva en el gimnasio y la gente no pierde ocasión para hacer corrillo para hablar, cada vez que acaba una canción o va a empezar la siguiente. Hay algunas realmente pesadas. Yo voy al gimnasio a hacer deporte, a sudar y a esforzarme en hacer lo que el monitor me mande. Luego están las que hablan en alto como para toda la clase, sin dirigirse a nadie en particular. Esas me dan un poco de vergüenza ajena.

Bueno, dejaré el tema gimnasio para otra ocasión porque eso es un mundo a parte.

Vestido de h&m, sandalias de mustang y flores de claire´s.

Primavera. Look-63. Flecos

Estándar

primavera_look63_vestido_largo_flecos primavera_look63_vestido_kaki_largo_flecos

Me parece a mi que este blog se tendría que haber llamado “Los looks de Sensi”, porque últimamente no pongo otra cosa que modelitos.

He visto en otros blogs, que una fotografía inspira para contar una historia. A mi me pasa lo mismo pero con un posado. Puede que mi caso sea menos profundo, menos transcendental.

Este vestido me recuerda a la túnica de un monje, si lo miras de cintura para abajo. La caída que tiene, las sandalias de tiras, el color, todo te recuerda a un monje franciscano, pero sin capucha. Pues mira, ya he conseguido un poco de misticismo con este vestido.

Así que, en cuanto te pones el vestido, se abre un portal virtual y de repente apareces en una casa en lo ato de una montaña, rodeada de un paisaje rocoso, con un pequeño huerto delimitado por piedrecitas, donde cultivas tomates, lechugas y hortalizas. Está claro que es verano, porque en invierno lo único que veríamos sería la nieve cubriéndolo todo. Eres un monje que no se quita las sandalias ni en invierno. Sales a contemplar el amanecer o a recoger agua del pozo con tus sandalias y la misma túnica. Por Dios, que aunque todo este en mi imaginación, voy a coger una pulmonía y no voy a poder seguir con mis posados.

Volvamos al verano. El aire es fresco y solo se oye el silencio. Comemos a la sombra de un gran árbol que se encuentra a un lado de la casa. Y mira que está retirada la casa y solitaria, pero aún así divisamos a lo lejos a un viajero, que se aproxima por el sendero que va por la ladera de la montaña.

A dónde puñetas irá este viajero?. Aquí, en lo alto de la montaña no hay nada, ni nadie. Pues ya me ha picado la curiosidad, voy a tener que esperar a que llegue, ofrecerle un poco de caldo o una infusión de hierbas que cultivo en el huerto y a ver qué me cuenta.

¡Cómo tarda en llegar!. Vale que el sendero es pedregoso, empinado, peligroso, pero hace rato que lo vi en la lejanía y todavía no ha llegado. Espero que no me diga que se ha entretenido de charleta con algún vecino porque eso no se lo cree ni el tato. (¿Quién será este tato?, un hombre muy desconfiado, imagino).

Ay, ya está aquí. En cuanto lo veo aparecer le digo: “ya era hora, dónde estabas?, te has parado a charlar con una cabra montesa?, el caldo se ha quedado frío”.

El hombre me mira, anonadado, alucinado y no acierta a contestar.

Y yo, con el brazo en jarra, termino diciendo: “Sabes qué te digo, que si llego a saber que eras tan desagradecido, no te hago el caldo. Ala!, ya te estás marchando”. Y con las mismas, el viajero, sediento y cansado, se da media vuelta y regresa por donde había venido.

Y cuando lo veo ya en la parte más baja de la montaña me acuerdo de algo: “Ay, la leche, que no le he preguntado por qué había venido. Bueno, ya si eso, otro día”.

Y así transcurren los días en la casita de la montaña, entre pájaros, tomates y mucho tiempo para pensar.

Uffff, vaya viajecito, no se yo si me volveré a poner más veces este vestido. Me duele la cabeza de tanta reflexión. Espero que la próxima vez me lleve a una comunidad hippy que vive en Ibiza. Ya os contaré.

Vestido de zara, sandalias de mango, cinturón de mango y bolso de day&day.