Más vale maña que fuerza.

Estándar

No me considero una persona fuerte. Por lo tanto hay problemas que no puedo resolver con la fuerza bruta. Pocas cosas hay que no se puedan resolver con un poco de ingenio. El primer ejemplo que se me ocurre es el de abrir los botes que van al  vacío. Tenemos que reconocer que más de una vez le hemos dicho al hombre de la casa que nos lo abra, pero por pura pereza, por no tener que buscar alternativas a la fuerza bruta. Pero no siempre van a estar ahí para abrírtelos. Entonces es cuando empieza a maquinar tu cabeza.

abridor_botesYa sé que todos sabéis, que si metemos un cuchillo por el borde de la tapa, entra el aire y se abre. Pero antes de hacer eso siempre intentamos abrirlo nosotras mismas, con nuestra propia fuerza. Pensamos que de repente vamos a ser como Sansón y se va a abrir milagrosamente. Pero eso no pasa, así que vamos en busca de cuchillo. Si ya tienes todos los cuchillos con la punta torcida, existen unos abridores de plástico estupendos, en varios colores. A mi ya no hay bote que se me resista. Me estoy planteando llevarlo siempre en el bolso como herramienta de supervivencia, nunca se sabe cuándo me puede hacer falta.

Otro ejemplo donde emplear el ingenio es colocar un estante en la pared o algo que esté a la altura de la cintura. En un principio serían necesarias dos personas para llevar a cabo este proyecto. Cada uno sujeta de un extremo, colocamos el nivel encima y marcamos los puntos donde taladrar la pared. Pues esto también lo puedes hacer tu solita. Tus grandes aliados serán los libros. Si creías que sólo servían para coger polvo en el mueble, ahora les podrás dar otra utilidad, además de leerlos, no os pongáis así.

columna_librosHaz dos pilas de libros hasta llegar a la altura que necesitas. Pon los más gordos debajo y los más finos arriba para coger precisión en la nivelación. Con toda tranquilidad, ve poniendo libros y quitando en las pilas hasta nivelar la tabla. Después marca en la pared y ya está. Sencillísimo, y sin que te haya dolido un solo músculo. Sin que nadie te diga: “sube, sube…, no, no…, baja, baja…, pero no te muevas”. Si la pila que tienes que montar es my alta, utiliza unas sillas o mesas auxiliares y empieza a poner los libros a partir de ahí. Así usarás menos libros y habrá menos riesgo de que se te desmoronen las columnas.

Por último, si tienes que cambiar la rueda del coche, Dios no lo quiera, hay una manera de aflojar los tornillos sin dejarte las manos allí. No se trata de saltar encima de la palanca, usando tu cuerpo como peso muerto, porque lo único que conseguirás será que la llave salga disparada y te de en un pie. Lo sé porque ya lo he probado. El truco está en tener a mano un tubo largo de acero. Con lo cual tendrás una palanca de 2 metros, en lugar de 30 centímetros miserables. Ya dijo Arquímedes, dame una palanca y un punto de apoyo y moveré el mundo. Por lo pronto nosotros sólo moveremos los tornillos de la rueda. Ahora te preguntarás que dónde encuentras un tubo de 2 metros para el “más vale maña que fuerza”. Yo también me lo pregunto, pero como idea está genial. Si encuentro uno lo echaré al maletero del coche.

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  1. Ay Sensi, que me has hecho reir con la historia del tubo, jajaja. Hoy es sábado por la mañana y está soleado, y desayuno con una sonrisa… Pregúntale a nuestro progenitor donde puedes encontrar un tubo de esas dimensiones por si tienes que cambiarle la rueda al coche. Oye, y si patentas la idea?

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    • No es idea original mía. Un día tuve que cambiar una rueda y no podía porque los tornillos habían sido apretados con una máquina. Milagrosamente un vecino me vio y sacó de su maletero un pedazo de tubo con el que hizo palanca. Me quedé estupefacta y maravillada.

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  2. Que ideas tan buenas Sensi, a mi lo del bote me pasa siempre, a veces hasta voy a casa del vecino a que me habra el bote, el pobre alucina! Asi que ya sabes lo que me puedes regalar para mi cumple, porque ese abridor tan chulo no lo he visto por aqui 😉

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  3. Jajaja, que ingeniosa eres y como me gusta las cosas que cuentas en esta entrada.
    Lo de abrir la tapa, me tienes que decir donde se compra el artilugio pues nunca lo he visto, porque yo siempre le doy un golpe a la tapa por el lateral.
    Lo de los libros es una idea genial que no se me habría ocurrido nunca, y lo de cambiar la rueda del coche, también las he pasado canutas (muy antes de ahora, jajaja) y efectivamente, me subía encima de la palanca.
    En fin, que me ha encantado pasarme por aquí.
    Besitos.

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