Archivos Mensuales: octubre 2014

Otoño. Look-15. Casual tonos marrón

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otoño_look_casual_tonos_marronParece que el otoño no acaba de llegar. Está haciendo unos días soleados muy primaverales. Hoy sobraba la chaqueta, el pañuelo y cualquier cosa que abrigara. Menos mal que no he guardado las blusas de manga corta. Todavía se les puede sacar mucho partido. Hasta que no sea el momento de ponerse el abrigo, la manga corta tienes que tenerla a mano.

Con mis botas marrones de tacón, el look habría tenido más fuerza. Pero no me apetecía ir a la compra y empujar el carrito con los tacones. Que no quiere decir que no lo haya hecho miles de veces, pero hoy no era el día, que todo hay que decirlo.

Esta blusa fue una buena compra en su momento, es sencilla pero vistosa y la he combinado de mil maneras. El cinturón también es uno de mis favoritos. Los accesorios son de madera. Los pendientes de day@day, la pulsera y el collar de Costa Rica. Si, tengo unas cuantas cosas de ese país y todas me gustan. Me las pongo más en verano y primavera. Parece que en otoño e invierno apetecen más los accesorios livianos hechos de otros materiales.

Vaqueros de h&m, blusa de zara, bailarinas de blanco y cinturón de mango.

accesorios_tonos_marron

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La herencia de los padres.

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Todos hemos heredado algo de nuestro padres, me refiero a la forma de ser, al carácter, los gestos, las manías, las frases hechas, es inevitable. Hemos pasado muchos años con ellos, los años más decisivos, donde se forma la persona.

Yo creo haber heredado el sentido del humor de ellos. He crecido con los chistes de mi padre. Pero él nunca te avisaba de que te fuera a contar un chiste, lo incorporaba en la conversación como algo que le hubiera pasado. Y ahí estaba mi madre para desmentir constantemente todo lo que mi padre nos decía. Su frase preferida era: “¡Pero no te creas lo que te cuenta tu padre, no ves que es mentira!”.

Pues no, no lo veía. Cuando eres pequeña te tragas lo que sea. Con el tiempo todos fuimos capaces de distinguir realidad de ficción, sobre todo porque no le pueden pasar tantas cosas increíbles y graciosas a una misma persona. El chiste y la gracieta formaban parte de todas las conversaciones. Si querías explicar algo, siempre hacías referencia a un chiste, contando solo una parte, y ya todos en la familia sabían de qué estabas hablando. Eso estaba muy bien en el núcleo familiar. El problema venía cuando salías de él. Estabas con tus amigos charlando y de repente te venía una referencia a un chiste y lo soltabas. Todos se quedaban mirándote con cara de alucinados. Con una ceja enarcada y los ojos muy abiertos. Esta es la cara de , qué me estás contando?. Luego alguien se atrevía a decirte que contaras el chiste porque no lo conocían. Ahí ya te ponían en un compromiso, porque la gracia estaba en conocer el chiste y reírte de que la situación era similar, y así no tener que dar más explicaciones. Total, un desastre. Pero eso no te hace escarmentar. Lo tienes interiorizado y te vuelve a pasar en cuanto menos te lo esperas.

En una ocasión, estaba en el trabajo sentada en mi ordenador. El jefe estaba enseñando la oficina a una visita. En una parte del recorrido siempre se acercaba a un puesto de algún técnico y le pedía una serie de tareas en la pantalla. En aquella ocasión fui yo la elegida. Por aquel entonces salía en la tele a todas horas, el anuncio de un coche en el que una persona revisaba un vídeo con un profesional de la imagen y en el momento en el que aparecía el coche le decía: “captúralo, captúralo”, y se quedaba la imagen del coche congelada. Pues bien. Mi jefe me dijo en un momento determinado: “amplíalo, amplíalo” y yo le contesté, “captúralo, captúralo”, a modo de gracieta, pensando que todo el mundo tenía en su cabeza el anuncio del coche. Pero se produjo un silencio incómodo y entendí que la única que tenía la cabeza ida era yo. Menos mal que mi jefe no me lo tuvo en cuenta. Pues este es sólo un ejemplo de cómo funciona mi mente. Todo me recuerda a algo donde se le puede sacar una risa.

Me encantan los monólogos de Joaquín Reyes y Enrique Sevilla. Yo creo que han vivido en mi casa y no me he dado cuenta. Su casa me parece que es una copia de la mía en muchos aspectos. Pero lo que me dejó maravillada es una frase que dijo Enrique Sevilla, al final de un monólogo, a modo de reflexión. Una frase que decía su madre y resulta que la mía también. Hay que decir que Enrique Sevilla es de Albacete y mi madre de Córdoba. Nada que ver, pienso. Pues decía así:

“No os compro más natillas, porque os las coméis”.

Me parto, me troncho y me mondo. Que sentencia más verdadera. Mi madre lo aplicaba a todo, a los cereales, a la copa danone, al chocolate, a todo lo que estaba bueno de verdad.

En fin, recuerdos estupendos, que cuando alguien los convierte en monólogo, no puede parar de reír.

Alegría, agradecimiento e incredulidad.

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Tengo que expresar esta idea que me ronda la cabeza.

Cada vez que recibo un comentario, un me gusta o alguien se hace seguidor de mi blog, siento una alegría inmensa. Muy pocas cosas te hacen sentir tan bien. No es nada que se pueda palpar. ¡Es tan simple y a la vez tan gratificante!.

Pero esto me lleva a una reflexión. Entiendo que familiares y amigos aporten su granito de arena en mi blog y les estoy muy agradecida. Pero lo que no entiendo es por qué a un extraño le puede parecer interesante las cosas que cuento. Con un desconocido no se a qué atenerme. ¿Realmente les gusta el blog o es una especie de toma y daca, aportas en mi blog y eso implica que yo lo haga en el tuyo?.

Se que a todo el mundo le gusta recibir comentarios en su blog, pero creo que no está bien hacerlo si no lo sientes de verdad. Puede que entre los blogueros haya una código no escrito que todo el mundo sigue. Hay que dejar a las personas que sean libres de decidir si quieren darle al botón del me gusta. No busco posicionarme en los primeros lugares del Google. Sólo me gustaría pensar, que si lees mis líneas, es porque te hacen reír o porque te entretienen.

Si te aporto algo, me parece genial. ¡Más genial, extraordinario!. Me sube la adrenalina cada vez que un desconocido decide entrar en mi blog.

Dicho esto, muchas gracias a todos por emplear vuestro tiempo en agradarme el día y siento si no correspondo a algún bloguero desconocido, pero quiero seguir siendo fiel a lo que pienso y decir sólo lo que me sale del corazón.

Otoño. Look-14. Casual

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Estilo_casual_chaqueta_cuadros

Esta mañana me he querido poner unos zapatos de tacón que me gustan mucho, pero que son extremadamente elegantes o formales. En cuanto me los pongo, parece que voy de fiesta. He querido bajarle el tono al look con unos vaqueros algo rotos y esta chaqueta, pero el resultado no me ha convencido. Era un “arreglada pero informal” que no encajaba. Al final he terminado poniéndome las zapatillas.

Hay veces, que tu ánimo o lo que sea, no te permite arriesgar demasiado. No te sientes mentalmente fuerte para combinar ciertas cosas. Es como cuando estás enfermucha y te apetece ponerte un jersey gordo y unos pantalones cómodos. A mejor estado físico y mental, más incómoda es la ropa que eres capaz de ponerte y más crees que todo te queda genial. Así es el poder de la mente. Yo creo que lo que piensas de ti misma, es lo que transmites.

Me he puesto muy filosófica, solo para explicar que no me ha dado la gana de ponerme unos tacones que seguro me iban a hacer daño cuando llevara con ellos 3 horas.

Ahí queda eso. A ver cómo me levanto mañana.

Chaqueta de zara, pantalones de h&m y zapatillas de springfield.

Personaliza la habitación de los niños con pegatinas.

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Pegatinas_MarioBros

En muchas revistas de decoración puedes ver cómo emplean pegatinas o vinilos, para decorar la habitación de niños y mayores. Es muy difícil encontrar unas pegatinas que tengan el tamaño que tu quieres, que el motivo no se repita constantemente y que con ellas puedas hacer algo totalmente original.

Se me ocurrió comprar etiquetas adhesivas tamaño A4 y crear mis propias pegatinas personalizadas. Los niños tienen en su habitación literas abatibles, que cuando están recogidas queda a la vista dos tablones blancos. Este sería el lugar elegido para colocar las pegatinas. Cuando las hice, al juego al que más jugaban en la consola, era el de Mario Bros. Pues bien, creí que les haría ilusión tener en sus camas una simulación de  pantallas del juego.

Busqué en internet imágenes de Mario Bros, con resolución suficiente para que al  imprimirlas no quedasen borrosas.

Diseñé cómo quería que fuera la pantalla a recrear, recorté cada pegatina y la puse en el tablón.

pegatinas_mario

De esto hace ya unos años. Ya ha quedado obsoleto. Los niños han crecido y lo que les gusta ahora es Minecraft. Así que estoy pensando en renovar las pegatinas. Me voy a tener que poner manos a la obra y buscar imágenes del juego. No os voy a engañar, lleva su tiempo, pero el resultado les encantará.

Otoño. Look-13. Clásico

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otoño_look13Después de un día con botas de tacón, siempre me apetece cambiar. Hoy zapatos planitos, cómodos y estilo más clásico.

Esta camisa-vestido la suelo llevar con un cinturón. Pero quería variar y la he combinado con una chaleco vaquero. Los pantalones blancos son elásticos y no se transparentan. No me gustan a los que se les nota los bolsillos, las costuras y cualquier cosa que te pongas debajo. Y poco más os puedo contar. A veces simplemente me pongo la ropa y no me transporta a ningún sitio.

Camisa de massimo dutti, chaleco vaquero de mango, pantalones blancos de espirit.

Otoño. Look-12. Cowboy

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estilo_cowboy_camisacuadros   estilo_cowboyUtilizando los mismos elementos, podemos crear estilos diferentes. Con esta falda vaquera el otro día me creía una roquera bajando de su Harley-Davidson y hoy he aparcado la camioneta y he dejado a las vacas en el rancho. Con las gafas me convierto en una ranchera con muy mala leche. Luego entro en un tugurio oscuro y me bailo unos pasos de country. Me ha faltado el sombrero, pero entonces estaría yendo a una fiesta de disfraces, en lugar de al super a comprar  el pan.

La camiseta me la pongo para todo. Como dicen los entendidos, es un fondo de armario. Pero como siga usándola tanto, se va a convertir en trapos para el polvo. Tendría que haberme comprado cuatro o cinco iguales de reserva. Ahora ya es tarde. La echaré de menos cuando me deje.

Camiseta de massimo dutti, falda de springfield, botas de benetton, camisa de h&m y gafas de mango.